La IGP Cerezas de la Montaña de Alicante prevé una campaña muy positiva, marcada por una producción destacada y por la calidad de un fruto ligado desde hace siglos al interior alicantino.
La campaña de la cereza en la Montaña de Alicante arranca este 2026 con previsiones muy optimistas. A pesar de que las lluvias registradas hace unos días han afectado a parte de la producción más temprana, el conjunto de la zona amparada por la Indicación Geográfica Protegida mantiene buenas expectativas para las próximas semanas. Así lo ha destacado Hilari Calabuig, presidente del Consejo Regulador de la IGP Cerezas de la Montaña de Alicante, quien ha subrayado que “se espera una buena campaña, porque hay una cantidad de cereza importante en la zona productora, desde las áreas más tempranas hasta las más tardías”. Según explica, “la primera cereza de temporada ya se ha recolectado prácticamente en la Vall de Gallinera, aunque una parte de esa producción se ha visto dañada por las precipitaciones y no ha podido llegar al mercado, pero aún así las previsiones son muy buenas”.
Con todo ello, el sector confía en una campaña de calidad, apoyada en unas condiciones de cultivo muy particulares. La cereza de la Montaña de Alicante crece en explotaciones de montaña, muchas de ellas familiares, donde método de cultivo es artesanal y sostenible, respeta el ciclo natural del árbol y del entorno. La recolección se realiza a mano y con todo el mimo cuando el fruto alcanza su punto óptimo de maduración que garantiza la máxima calidad.

Proceso de recolección manual de las cerezas en una de las parcelas de la cooperativa local
Tradicionalmente, ha sido una producción de secano, aunque en los últimos años algunas fincas han incorporado sistemas de riego. Como ha expresado Calabuig, “ese carácter de montaña y secano es, precisamente, una de las claves de su personalidad, el secano aporta más sabor a la fruta, porque no hay una dilución de agua: los sabores están más concentrados y todos los nutrientes permanecen dentro de la cereza”. El resultado es una cereza reconocida por la intensidad de su sabor, su equilibrio y su elevada calidad organoléptica.
Un producto KM0 con identidad propia
La cereza de la Montaña de Alicante es también un producto estrechamente vinculado al territorio y al consumo de proximidad. Buena parte de la producción se consume en el entorno mediterráneo más cercano, lo que permite que el tiempo entre la recolección, la distribución y la compra por parte del consumidor sea mínimo.
“Somos grandes consumidores y nuestra zona de producción está en el área mediterránea, con una conexión directa entre consumidor y agricultor”, destaca el presidente de la IGP. Esta cercanía reduce la pérdida de calidad y permite que la cereza llegue al mercado en su mejor momento, conservando frescura, textura y sabor.
El origen y la calidad de estas cerezas están amparados por la Indicación Geográfica Protegida Cerezas de la Montaña de Alicante, un sello que garantiza su vinculación con el territorio y con métodos de producción y recolección sostenibles. Su cultivo forma parte de la historia agrícola del interior alicantino desde la época romana y se ha consolidado como uno de los símbolos agroalimentarios de las comarcas de montaña de la provincia.
La IGP abarca una amplia zona productora formada por municipios del interior de Alicante, donde el clima, la altitud y la tradición agrícola favorecen el desarrollo de variedades de gran calidad. En este paisaje de bancales, valles y pequeñas explotaciones, la cereza no es solo un cultivo: es economía local, cultura agraria y patrimonio vivo.
La Vall de Gallinera acogerá la XXIII Festa de la Cirera
La campaña tendrá uno de sus momentos más especiales el próximo 13 de junio, con la celebración de la XXIII Festa de la Cirera en Alpatró, en la Vall de Gallinera. Una cita que pondrá en valor este producto emblemático con una programación festiva, divulgativa y reivindicativa. Entre las actividades previstas destacan las visitas guiadas a la Cooperativa Cireres Muntanya d’Alacant, un showcooking temático y el tradicional Concurs Internacional de Llançament de Pinyol de Cirera, una de las propuestas más populares de la jornada.
La Festa de la Cirera volverá así a reunir a productores, vecinos y visitantes alrededor de un fruto que representa la esencia de la montaña alicantina: sabor, territorio, tradición y proximidad. Más información en https://www.lavalldegallinera.org





